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🏗️ Parte de: Bases financieras
Impuestos

Deducciones personales: todo lo que puedes deducir (y no sabías)

Cada año, millones de mexicanos dejan dinero en la mesa por no conocer sus deducciones. Aquí está la lista completa.

8 min de lectura · Publicado: 21 de mayo de 2025

¿Sabías que puedes deducir tus lentes? ¿O el dentista de tus hijos? ¿O las aportaciones a tu retiro? Cada año, miles de mexicanos dejan dinero en la mesa simplemente porque no conocen todas las deducciones personales disponibles. Esta guía te da la lista completa.

Qué son las deducciones personales

Son gastos que puedes restar de tus ingresos antes de calcular cuántos impuestos debes. Menos base gravable significa menos impuestos, lo que se traduce en más dinero para ti.

Para entenderlo con un ejemplo simple: si tu ingreso anual es de $500,000 y tienes deducciones personales por $50,000, tu base gravable baja a $450,000. Dependiendo de tu tasa marginal de impuestos, que puede ir del 15% al 35%, esos $50,000 de deducciones pueden representar entre $7,500 y $17,500 de ahorro real.

Gastos médicos

Esta es probablemente la categoría más amplia y la que más gente desaprovecha.

Puedes deducir los honorarios que pagas a médicos, dentistas, psicólogos y nutriólogos. También los servicios de hospitales, los análisis y estudios de laboratorio, las hospitalizaciones, y los medicamentos que te factura el hospital durante una internación.

Las prótesis y aparatos también son deducibles: prótesis dentales, aparatos ortopédicos, sillas de ruedas, muletas y bastones.

Los lentes ópticos graduados son deducibles hasta $2,500 por persona al año, siempre y cuando tengas receta del oftalmólogo.

Las primas de seguros de gastos médicos mayores también son deducibles, tanto para ti como para tu cónyuge, hijos o padres.

Para que estos gastos apliquen necesitas factura a tu nombre con tu RFC correcto, haber pagado con tarjeta, transferencia o cheque en lugar de efectivo, y que el gasto sea para ti, tu cónyuge, hijos, o padres y abuelos que dependan de ti.

Lo que no puedes deducir incluye medicinas compradas directamente en farmacia, tratamientos estéticos sin propósito médico, y cuotas de gimnasio aunque te las recete el médico.

Educación

Puedes deducir las colegiaturas en instituciones privadas que tengan validez oficial. Los límites anuales varían por nivel educativo y se actualizan periódicamente. Los topes aproximados son $14,200 para preescolar, $12,900 para primaria, $19,900 para secundaria, $17,100 para profesional técnico, y $24,500 para bachillerato. Es importante verificar los montos vigentes en el portal del SAT cada año.

Lo que no puedes deducir en educación incluye la universidad, que no está contemplada, las inscripciones, los uniformes, el material escolar, el transporte escolar excepto en casos específicos, y los cursos extracurriculares.

Aportaciones de retiro

Esta es una de las deducciones más poderosas porque tiene doble beneficio: reduces impuestos hoy y tu dinero crece para el retiro.

Puedes deducir las aportaciones voluntarias que hagas a tu AFORE y las aportaciones a Planes Personales de Retiro, conocidos como PPR. Según el Artículo 151 de la Ley del ISR, el límite es el 10% de tu ingreso acumulable o 5 UMAs anuales (aproximadamente $206,367 en 2025, de acuerdo con el valor de la UMA publicado por el INEGI), lo que sea menor.

El requisito importante es que el dinero debe permanecer hasta los 65 años o hasta tu jubilación. Si lo retiras antes, pagas impuestos sobre lo retirado más una penalización.

Intereses de crédito hipotecario

Puedes deducir los intereses reales pagados por créditos hipotecarios destinados a tu casa habitación. El interés real es el interés que pagaste menos la inflación, y tu banco debe darte una constancia anual con el monto específico que puedes deducir.

Para que aplique, el crédito debe ser para casa habitación y no para inversión, y el valor de la propiedad no puede exceder 750,000 UDIs (aproximadamente $5.8 millones en 2025, según el valor de la UDI publicado por el Banco de México).

Donativos

Puedes deducir donativos a instituciones autorizadas por el SAT, que incluyen organizaciones sin fines de lucro, causas benéficas, educativas o de salud, e instituciones culturales.

El límite es hasta el 7% de tu ingreso acumulable del año anterior. Antes de donar, vale la pena verificar en el directorio del SAT que la institución esté autorizada.

Gastos funerarios

Puedes deducir gastos de funerales para ti, tu cónyuge, padres, abuelos, hijos o nietos. El límite es de 1 UMA anual (aproximadamente $41,273 en 2025, según el INEGI). Esto incluye servicios funerarios, ataúd, cremación y gastos relacionados.

Transporte escolar

Puedes deducir el transporte escolar cuando sea obligatorio o cuando esté incluido en la colegiatura. Necesitas que la escuela lo facture por separado o lo desglose en la factura de colegiaturas.

Los límites que debes conocer

Hay un tope anual de deducciones personales establecido en la Ley del ISR: el 15% de tus ingresos acumulables o 5 UMAs anuales (aproximadamente $206,367 en 2025), lo que sea menor.

Hay algunas excepciones que no cuentan para este tope: los donativos, las aportaciones voluntarias de retiro, y los intereses hipotecarios reales.

Los errores que cuestan dinero

El error más común es no pedir factura. Sin factura con tu RFC, no hay deducción posible. Debes pedir factura de consultas médicas, laboratorios, dentista, lentes, y colegiaturas con desglose.

Otro error frecuente es pagar en efectivo. Los gastos médicos pagados en efectivo no son deducibles, excepto en algunas zonas rurales específicas. Siempre usa tarjeta o transferencia.

También es un error que la factura esté a nombre incorrecto. Debe estar a tu nombre con tu RFC correcto.

Muchos olvidan que pueden deducir gastos de dependientes. Puedes deducir gastos médicos de tu cónyuge, hijos, y padres o abuelos que dependan de ti.

Y finalmente, no guardar documentación. El SAT puede pedir comprobantes hasta 5 años después. Guarda todo en un lugar organizado.

Cómo maximizar tus deducciones

Durante este año, abre una carpeta física o digital para tus facturas y configura tu RFC en apps de pago para facturación automática. Cada vez que vayas al médico, pide factura antes de pagar.

Antes de diciembre, revisa cuánto llevas acumulado en deducciones. Si te falta para aprovechar el tope, considera agendar citas médicas o dentales que tenías pendientes, hacer una aportación voluntaria a tu AFORE o PPR, o comprar los lentes que necesitabas.

En abril, reúne todas las facturas, verifica que aparezcan en el portal del SAT, presenta tu declaración y recupera tu dinero.

Una herramienta práctica

Puedes crear una hoja de cálculo simple con columnas para fecha, concepto, monto, categoría de deducción, si tienes factura, y si pagaste con tarjeta o transferencia. Actualízala cada vez que tengas un gasto deducible y en abril tendrás todo listo.


Las deducciones son dinero que te pertenece. El SAT no te va a buscar para recordarte qué puedes deducir. Es tu responsabilidad conocer tus derechos y ejercerlos.

Empieza hoy. Cada factura que guardas es dinero que recuperas en abril.




Referencias:

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