¿Recuerdas cuando el kilo de tortilla costaba $8? ¿O cuando una entrada al cine era $40? Eso es inflación en acción. Y es probablemente el enemigo financiero más peligroso que existe, precisamente porque casi nadie lo ve venir.
Qué es la inflación en términos simples
La inflación significa que los precios suben y tu dinero compra menos. Si la inflación es 5% anual, $100 de hoy tienen el poder de compra de $95 el próximo año. Lo que hoy cuesta $100 costará $105 dentro de un año.
Tu dinero no desaparece físicamente. El número sigue siendo el mismo cuando revisas tu cuenta. Pero lo que ese dinero puede comprar se reduce cada año.
La matemática silenciosa
Supongamos que tienes $100,000 guardados “seguramente” en casa o en una cuenta que no paga intereses. Con una inflación del 5% anual, en 5 años tu dinero sigue siendo $100,000 en número, pero compra lo mismo que $78,350 de hoy. En 10 años compra lo mismo que $61,390 de hoy. Y en 20 años, esos $100,000 tienen el poder de compra de apenas $37,690.
En 20 años perdiste más del 60% de tu poder de compra sin gastar un peso, sin hacer absolutamente nada. Ese es el impuesto silencioso de la inflación.
Por qué existe la inflación
Hay varias causas que hacen que los precios suban.
Cuando hay más dinero en circulación, generalmente porque el gobierno imprime más, cada peso vale un poco menos. Es como si hubiera más fichas para repartir el mismo pastel.
Cuando hay mayor demanda que oferta de algo, los precios suben naturalmente. Si todos quieren comprar algo y hay poco disponible, los vendedores pueden cobrar más.
Cuando los costos de producción aumentan, ya sea por petróleo más caro, electricidad más cara, o salarios más altos, los productos finales terminan costando más.
Y hay un componente de expectativas: si la gente espera que los precios suban, ajustan su comportamiento de maneras que efectivamente hacen que los precios suban.
La inflación en México
México ha tenido períodos de inflación baja, alrededor del 3-4%, y períodos de inflación muy alta. Según datos históricos del Banco de México, en 1987 llegó a 159% anual, algo difícil de imaginar hoy.
De acuerdo con las cifras del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) publicadas por el INEGI, en años recientes hemos visto tasas más moderadas: 3.2% en 2020, 7.4% en 2021, 7.8% en 2022, y 4.7% en 2023. Para planear a largo plazo, asumir un promedio del 5-6% anual es una estimación conservadora basada en el comportamiento histórico.
Cómo te afecta en la vida real
El efecto más común es que tu salario “sube” pero no alcanza. Un aumento del 4% con inflación del 5% es en realidad un recorte de 1% en términos de lo que puedes comprar.
Tus ahorros también se evaporan silenciosamente. Dinero en una cuenta de banco pagando 1% con inflación del 5% significa que estás perdiendo 4% anual de poder de compra.
Tus metas se alejan con el tiempo. Si necesitas $500,000 para algo, en 10 años vas a necesitar aproximadamente $815,000 para lo mismo.
Y el retiro se complica significativamente. $2 millones hoy pueden parecer cómodos, pero en 30 años equivaldrán al poder de compra de unos $450,000. ¿Podrías vivir con eso?
La ilusión del dinero
Nuestro cerebro piensa en términos nominales, no reales. Ves que tienes $100,000 igual que hace 10 años y te sientes igual. Pero la realidad es que tus $100,000 de hoy compran lo que $60,000 hace una década.
Esta ilusión nos hace pensar que estamos bien cuando en realidad estamos retrocediendo. Es un engaño cognitivo que cuesta caro.
Cómo protegerte de la inflación
La primera regla es nunca guardar dinero sin rendimiento. El dinero que no crece al menos al ritmo de la inflación está muriendo lentamente. El mínimo aceptable son instrumentos como CETES, pagarés, o cuentas de ahorro con rendimiento real. Lo ideal son inversiones que superen la inflación a largo plazo.
La segunda regla es entender siempre el rendimiento real. Cuando te dicen “10% de rendimiento”, pregunta si es antes o después de inflación, y si es antes o después de impuestos. Un rendimiento del 10% con inflación del 5% es realmente 5%. Después de impuestos, que pueden ser otro 2%, te queda aproximadamente 3% real.
La tercera regla es invertir para el largo plazo. Los activos que históricamente superan la inflación son las acciones y ETFs, que dan entre 7% y 10% nominal o aproximadamente 4-6% real, los bienes raíces que generalmente superan la inflación, y los CETES y bonos que apenas la empatan o ligeramente la superan.
La cuarta regla es negociar aumentos reales en tu salario. Si tu sueldo no sube al menos como la inflación, estás ganando menos cada año aunque el número sea igual o mayor.
Y la quinta regla es pensar siempre en términos reales. Cuando planees metas financieras, usa pesos de hoy y asume que el número nominal necesario será mayor cuando llegue el momento.
El lado positivo de la inflación
No todo es negativo. Hay situaciones donde la inflación te beneficia.
Si tienes deudas a tasa fija, tu deuda de $100,000 en 10 años se sentirá como $60,000 en términos reales. Estarás pagando con dinero que vale menos que cuando lo pediste prestado.
Si tienes activos que suben con la inflación, como bienes raíces, acciones, o tu salario si negocias adecuadamente, tu patrimonio tiende a mantenerse o crecer en términos reales.
Y si inviertes regularmente, estás comprando activos hoy que valdrán más en pesos nominales mañana, aunque su valor real se mantenga estable.
Cómo afecta tus decisiones financieras
Al calcular tu retiro, no asumas que $2 millones alcanzarán para lo mismo en 30 años. Ajusta por inflación o calcula todo en valor actual para no llevarte sorpresas.
Al elegir inversiones, recuerda que una cuenta de ahorro al 2% es una pérdida segura si la inflación es 5%. No te dejes engañar por la sensación de seguridad que da ver el número intacto.
Al pedir un aumento, un argumento válido es decir que quieres un aumento de 8% porque la inflación fue 5% y mereces un incremento real de 3%.
Al evaluar deudas, una deuda al 10% con inflación al 5% tiene un costo real de aproximadamente 5%. Sigue siendo caro, pero menos de lo que parece a primera vista.
El error más grande
El error más grande respecto a la inflación es ignorarla. Pensar que tu dinero está seguro en el banco, que después vas a juntar para invertir, o que no necesitas rendimiento porque solo quieres que no te roben.
Es como decir que no necesitas ejercicio mientras no te dé un infarto. La inacción tiene consecuencias, solo que no son inmediatas.
Por dónde empezar
Hoy puedes calcular cuánto dinero tienes sin rendimiento, incluyendo tu cuenta de cheques y efectivo guardado. Multiplica ese número por 0.05 y sabrás aproximadamente cuánto estás perdiendo al año.
Esta semana puedes investigar opciones para ese dinero parado. CETES y pagarés son opciones accesibles. Mueve al menos una parte a algo que genere rendimiento.
Este mes puedes revisar si tus inversiones actuales superan la inflación y ajustar tu estrategia si es necesario.
Y cada año, revisa si tu salario subió al menos como la inflación y actualiza tus metas financieras en términos reales.
La inflación no perdona. Actúa silenciosamente, año tras año, sin que te des cuenta hasta que es demasiado tarde. La única defensa es poner tu dinero a trabajar al menos tan duro como los precios suben.
No dejes que tu dinero muera de pie.
Referencias: