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🎯 Parte de: Buenas decisiones
Deudas

Método avalancha vs bola de nieve: cuál te conviene para pagar deudas

Dos estrategias probadas para salir de deudas. Te explicamos cómo funciona cada una y cuál elegir según tu situación.

7 min de lectura · Publicado: 2 de abril de 2025

Tienes varias deudas. Tarjetas de crédito, un préstamo personal, quizás el carro. Cada mes pagas lo mínimo de todo y sientes que no avanzas. El saldo casi no baja y la frustración sube.

La buena noticia es que hay métodos probados para salir de esta situación. Hoy te explico los dos más populares y te ayudo a elegir cuál te conviene más.

El problema de pagar un poco de todo

Cuando pagas el mínimo en todas tus deudas sin ninguna estrategia, los intereses se acumulan más rápido de lo que pagas, los saldos casi no bajan, te sientes atrapado en un ciclo sin fin, y eventualmente pierdes la motivación.

La clave para salir de deudas es el enfoque. Atacar una deuda a la vez con toda tu fuerza mientras mantienes los pagos mínimos en las demás. Esto crea momentum y resultados visibles.

El método avalancha: la lógica matemática

Este método ordena tus deudas por tasa de interés, de mayor a menor. Pagas el mínimo en todas, pero todo el dinero extra que puedas liberar va a la deuda con la tasa más alta. Cuando esa se termina, pasas a la siguiente.

Supongamos que tienes tres deudas: una tarjeta con $25,000 al 45%, un préstamo personal de $40,000 al 28%, y otra tarjeta con $15,000 al 35%. Con avalancha, el orden de ataque sería primero la tarjeta del 45%, después la del 35%, y finalmente el préstamo del 28%.

La ventaja es que es matemáticamente óptimo. Pagas menos intereses en total porque atacas primero las deudas más caras.

La desventaja es que si la deuda más cara es también la más grande, puedes tardar mucho en ver progreso. Y eso puede desmotivar antes de que termines.

El método bola de nieve: la psicología a tu favor

Este método ordena tus deudas por monto, de menor a mayor, sin importar las tasas. Igual que antes, pagas el mínimo en todas, pero el dinero extra va a la deuda más pequeña. Cuando desaparece, pasas a la siguiente.

Con las mismas tres deudas del ejemplo anterior, el orden de ataque sería primero la tarjeta de $15,000, después la de $25,000, y finalmente el préstamo de $40,000.

La ventaja es que eliminas deudas rápido. Cada victoria, por pequeña que sea, te motiva a seguir. Y esa motivación vale mucho cuando el camino es largo.

La desventaja es que pagas más intereses en total que con avalancha, porque las deudas caras siguen acumulando mientras atacas las pequeñas.

Cómo elegir entre los dos

El método avalancha te conviene más si eres disciplinado y paciente por naturaleza, si la diferencia en tasas de interés entre tus deudas es grande, si tu deuda más cara no es enorme en monto, y si te motivan más los números que las victorias rápidas.

El método bola de nieve te conviene más si necesitas ver resultados pronto para mantener la motivación, si ya has intentado pagar deudas antes y abandonaste, si las tasas de interés de tus deudas son relativamente similares, y si tienes varias deudas pequeñas que puedes eliminar rápido para ganar impulso. Este método fue popularizado por el experto en finanzas personales Dave Ramsey, quien argumenta que la motivación psicológica de las victorias rápidas supera el costo adicional en intereses.

Hay una verdad que muchos expertos no mencionan: el mejor método es el que realmente sigas hasta el final. Un plan matemáticamente perfecto que abandonas a los 3 meses no sirve de nada. Un plan “subóptimo” que sigues consistentemente por 2 años te deja libre de deudas.

El método híbrido

Algunos combinan lo mejor de ambos mundos. Si tienes una deuda muy pequeña que puedes eliminar en uno o dos meses, hazlo primero para ganar motivación. Después cambia al método avalancha para la eficiencia.

También puedes empezar con bola de nieve para construir el hábito y ganar confianza, y una vez que tengas momentum, cambiar a avalancha para optimizar.

Lo que tienes que hacer antes de empezar

Antes de elegir método y atacar tus deudas, necesitas tener ciertas cosas en orden.

Primero, un mini fondo de emergencia de $5,000 a $10,000. Sin esto, cualquier imprevisto te regresa directamente a usar la tarjeta. Retrocedes todo lo que habías avanzado.

Segundo, dejar de acumular más deuda. Congela las tarjetas, literalmente en hielo si es necesario. No uses crédito para nada mientras estás en modo de pago.

Tercero, un presupuesto que libere dinero. Si no tienes dinero extra cada mes después de pagar los mínimos, no hay nada que aplicar a las deudas. Tienes que encontrar ese margen primero.

Cuánto dinero extra necesitas

Seamos realistas: pagar solo los mínimos te toma años y te cuesta miles en intereses. Para salir de deudas en un tiempo razonable, la meta mínima es liberar entre 20% y 30% de tu ingreso para atacar deudas.

Si ganas $25,000 al mes y tus pagos mínimos totales son $2,400, necesitas encontrar entre $5,000 y $7,500 adicionales cada mes. Eso significa que estarías destinando entre $7,400 y $9,900 mensuales a eliminar tus deudas.

Si no tienes ese extra disponible, hay que trabajar en reducir gastos no esenciales agresivamente, aumentar ingresos con trabajo extra o freelance, y vender cosas que no uses. Todo suma.

Calculando tu fecha de libertad

Usa nuestra calculadora de pago de deudas para ver cuándo estarías libre de deudas con cada método, comparar cuánto pagas en intereses con cada opción, y encontrar el balance entre motivación y eficiencia matemática.

Ver la fecha concreta en la que puedes quedar libre de deudas es increíblemente motivador.

Tu plan de acción

Esta semana, lista todas tus deudas con su saldo actual, tasa de interés y pago mínimo. Decide qué método vas a usar, o empieza con el que más te motive. Identifica cuánto dinero extra puedes destinar a deudas cada mes.

Este mes, construye tu mini fondo de emergencia si todavía no lo tienes. Congela el uso de tarjetas de crédito para todo excepto emergencias reales. Haz tu primer pago extra a la deuda que elegiste atacar primero.

En los meses siguientes, mantén el ritmo consistentemente. Celebra cada deuda que elimines porque las victorias importan. Redirige los pagos de las deudas que pagues a las siguientes, haciendo que tu bola de nieve crezca.


La deuda no es permanente. Con enfoque y consistencia, miles de personas han salido de situaciones que parecían imposibles. El método que elijas importa menos que el hecho de elegir uno y seguirlo.

Tú también puedes salir de esto.




Referencias:

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