Una acción representa una parte proporcional de una empresa. Cuando compras acciones, te conviertes en accionista y eres dueño de una fracción de esa compañía. Por ejemplo, si una empresa tiene un millón de acciones y tú compras 100, eres dueño del 0.01% de esa empresa.
Como accionista, puedes ganar dinero de dos formas principales. La primera es cuando el precio de la acción sube y decides venderla a un precio mayor del que pagaste. La segunda es mediante dividendos, que son pagos que algunas empresas hacen a sus accionistas para compartir las ganancias del negocio.
Las acciones se compran y venden en la bolsa de valores. En México, la principal bolsa es la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), donde cotizan empresas como América Móvil, FEMSA, Grupo México y muchas otras. El precio de cada acción cambia constantemente durante el horario de operación según la oferta y demanda del mercado.
Invertir en acciones implica riesgo porque el valor puede subir o bajar. Sin embargo, históricamente las acciones han sido una de las mejores opciones para hacer crecer tu dinero a largo plazo, especialmente cuando se invierte de manera diversificada y con un horizonte de tiempo de varios años.