Cuando una empresa tiene ganancias, puede decidir hacer dos cosas con ese dinero: reinvertirlo en el negocio para crecer más, o repartirlo entre sus accionistas en forma de dividendos. Un dividendo es básicamente tu parte de las ganancias por ser dueño de acciones de esa compañía.
Los dividendos se pagan generalmente en efectivo, directo a tu cuenta de inversión. Algunas empresas pagan dividendos cada tres meses (trimestrales), otras cada seis meses (semestrales) y algunas una vez al año. En México, empresas conocidas como FEMSA, Walmart de México y América Móvil son ejemplos de compañías que históricamente han pagado dividendos a sus accionistas.
No todas las empresas pagan dividendos. Las empresas jóvenes en crecimiento prefieren reinvertir todas sus ganancias para expandirse más rápido. Las empresas más establecidas y maduras suelen pagar dividendos porque ya no tienen tantas oportunidades de crecimiento y prefieren recompensar a sus inversionistas con pagos periódicos.
Los dividendos pueden ser una fuente importante de ingresos pasivos, especialmente si estás construyendo una cartera para el retiro. Además, las empresas que pagan dividendos consistentemente tienden a ser más estables financieramente. Sin embargo, es importante no elegir una acción solo por su dividendo; también debes considerar la salud financiera de la empresa y el potencial de crecimiento del precio de la acción.