Una inversión volátil tiene precios que suben y bajan dramáticamente en poco tiempo. Los CETES tienen baja volatilidad porque sabes cuánto recibirás. Las acciones tienen alta volatilidad porque sus precios cambian constantemente.
Volatilidad no es lo mismo que riesgo, aunque están relacionados. La volatilidad afecta tu experiencia día a día. Lo importante es elegir un nivel que puedas tolerar sin entrar en pánico.